NO DEJEMOS DE CONFIAR
Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Romanos 8:28.
NO DEJEMOS DE CONFIAR
Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Romanos 8:28.
OBEDIENCIA Y BENDICIÓN
Recita siempre el libro de la Ley y medita en él de día y de noche; cumple con cuidado todo lo que en él está escrito. Así prosperarás y tendrás éxito. Josué 1:8.
EL VALOR DEL MATRIMONIO
Tengan todos en alta estima el matrimonio y la fidelidad conyugal, porque Dios juzgará a los adúlteros y a todos los que cometen inmoralidades sexuales. Hebreos 13:4.
EL SENTIDO DE LA VIDA
Por medio de él todas las cosas fueron creadas; sin él, nada de lo creado llegó a existir. Juan 1:3
LA VERDADERA VALENTÍA (II)
Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el Señor tu Dios te acompañará dondequiera que vayas. Josué 1:9.
LA VERDADERA VALENTÍA
Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa. Isaías 41:10.
LA FELICIDAD
La hierba se seca y la flor se marchita, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre. Isaías 40:8.
LA BENDICIÓN DE SER FAMILIA
Les suplico, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Yeshúa El Mesías, que todos vivan en armonía y que no haya divisiones entre ustedes, sino que se mantengan unidos en un mismo pensar y en un mismo propósito. Corintios 1:10.
LA OPINIÓN QUE MÁS VALE
El gran amor del Señor nunca se acaba, y su compasión jamás se agota. Cada mañana se renuevan sus bondades; ¡muy grande es su fidelidad! Lamentaciones 3:22-23.
ESTE ES EL MEJOR
¡Tengan cuidado! —advirtió a la gente—. Absténganse de toda avaricia; la vida de una persona no depende de la abundancia de sus bienes. Lucas 12:15
¿CUÁNTAS VECES?
Adora al Señor tu Dios, y él bendecirá tu pan y tu agua. Yo apartaré de ustedes toda enfermedad. Éxodo 23:25.
¿Cuántas veces se habla de Dios en tu trabajo, en el colegio, con tus amigos? ¿Muy pocas, verdad? En una sociedad en la que a Dios no se lo tiene en cuenta, lo más factible es que individualmente, tampoco te sientas interesado y termines tan apartado como la mayoría. Como resultado, es común que nos alejemos de Dios y que recién vayamos a buscarlo ante problemas muy graves como una enfermedad, cuando seamos conscientes de que ni nosotros ni ningún otro ser humano pueda solucionar esas dificultades. Efectivamente, hay cosas que sólo el Señor puede hacer. Y lo mejor, es que desea bendecirnos en todo momento, no sólo cuando pensemos en él como último recurso. ¿Qué estamos esperando, entonces?
A CADA PASO
Gran remedio es el corazón alegre, pero el ánimo decaído seca los huesos. Proverbios 17:22.
EL ESFUERZO TIENE PREMIO
Todo esfuerzo tiene su recompensa, pero quedarse en las palabras solamente, lleva a la pobreza. Proverbios 14:23.
Oskar Wildau nació el 29 de julio de 1879 en la ciudad alemana de Schmechten. Hijo de Nepthali Wildau y Dorette Herzberg, fue el mayor de ocho hermanos. Se casó con Mathilde Schonau (nacida en 1888) y tuvo tres hijos: Walther (1908), Herbert (1909) y Heinz (1915). Los cinco emigraron a la Argentina a fines de la década del ’30. No lo hicieron por placer sino por necesidad: la persecución a los judíos por parte del nazismo había comenzado a complicar severamente la vida de quienes vivían en las tierras gobernadas por el régimen de Adolf Hitler.
NO DEJEMOS DE CONFIAR Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son...